Tuesday, June 14, 2005

Caroline

De vez en cuando hay que pulir habilidades. Hay que empujarse al límite, intentar algo nuevo.

Ayer volaba de vuelta a Inglaterra despues de pasar unos fantásticos días en casa. En la cafetería del aeropuerto me fijé en una chica pelirroja que casi no hablaba castellano, esforzándose porque le gustara el cortado que había llamado expresso en la barra. Estaba con mi familia, pero al verla sentí ese gusanillo de atracción que hace que todo se difumine a tu alrededor menos ella.

Cuando pasamos el detector, y con aún casi dos horas de espera por delante, la volví a encontrar en el tax free del aeropuerto. Calatrava ha diseñado un aeropuerto precioso, la paloma, pero aún es muy aburrido, y con el poco tráfico aéreo que tiene Bilbao es normal que los viajeros se entretengan en largas miradas analíticas a sus homólogos, cómo si la sala de espera fuera el vagón en un largo viaje de tren.

Me divertí mirando cómo se movia, lo que compraba. De mi investigación descubrí que no fumaba, que no leía Heat y que tenía una voz melosa y amable con los dependientes. Y que debía de saber algo de castellano, porque pronunciaba las erres y las jotas.

Me sorprendía. Leía una revista sobre el arte aplicada a la sanidad, bebía agua, y tenia unos pies preciosos, pequeños y delicados, en unas sandalias de verano. Me gustaron sus uñas negras, y la forma en la que movía los dedos mientras estaba sentada, cómo llamando la atención con disimulo. Me fijé en un pendiente en su nariz, y ya sabeis lo que me excitan los piercings, en cualquier parte.

Piercings y tatuajes

Sólo de pensarlo me descubrí bajando la mirada a sus pechos, a ver si discernía el contorno de alguno en sus pezones, pero era mucho más elegante que eso. Su chaqueta vaquera y ajustada guardaba unos pechos pequeños y firmes, de los que te caben en la mano y puedes apretar y sentir que los abarcas. No les hacía falta piercings para que me recorriera un estremecimiento.

Cuando subiamos al avión tuve la suerte o habilidad de sentarme a su lado. Tan buena estrella no podia ser desaprovechada. Cuando despegamos, había preparado la tipica frase sobre mi tierra, lo preciosas que son las montañas desde el aire, lo que cuesta dejarla. Giraba la cabeza más de lo necesario hacia la ventanilla, donde estaba ella sentada. Rozaba su espacio personal intentando que volviera la cabeza. Parecia absorta con el paisaje,tanto que hacia muy dificil comentar nada. Y luego estaba el reproductor de MP3. Por favor! Si es que no dais ninguna oportunidad. Entre la duda de ser impertinente y de molestar a alguien que aparentaba querer que el mundo la dejara en paz dejé pasar el despegue. La verdad es que se deja de ver tierra mucho más rápido de lo que esperaba, pero hice una nota mental de ello para la próxima vez.

Y luego esta easyjet. Qué pesadez, mensajes por megafonía, como lavándote el cerebro, revistitas, que si te venden esto ó aquello. Y yo negro.

Por fin, sacó la revista. ¿ Sabiais que en Inglaterra los hospitales trabajan con artistas locales para exhibir, y también hacen que los pacientes participen en diversas actividades artísticas?

Tuvimos una conversación de lo más apasionante. Fluida por lo interesante del tema, y por su gran capacidad comunicativa. Por momentos me perdía en sus ojos verdes y dejaba que su voz me acariciara el alma. Su sonrisa parecía un bálsamo para mi mente. Sus manos finas y expresivas, su cintura ceñida, sus hombros estrechos y su forma de reir. Casi un flechazo.

Pero después de bajar del avion y de hacernos esperar una eternidad en la cola de los pasaportes, otro error. No contaba con no tener el tiempo de recogida de maletas, que estaban allí mismo, así que solo pude intercambiar nombres y darnos dos besos.

Ni móvil, ni email. Nada.

Asi que en mi más puro estilo, y sabiendo que se llama Caroline y que vive en Liverpool, he emprendido otro enamoramiento de un ángel imaginario. Para resumir sensaciones,

Momentos perfectos

Asi que con mi habilidad natural para moverme en la red, he googleado hasta la saciedad y tengo una lista de posibles candidatas, todas viven en Liverpool, todas se dedican al arte en centros de salud, hospitales o ONGs.

Total los emails son gratis.

Desconocidas

¿Conoceis a Caroline?

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